domingo, 16 de enero de 2011

BALANCE EN 2010 DE ANDALUCIA

Buscando información me he encontrado con este artículo que es para tener en cuenta,por los datos que aporta.
El Teléfono de Atención a las Personas Mayores de Andalucía (900 858 381) recibió durante 2010 un total de 4.589 llamadas, de las que 1.059 denunciaban situaciones de presuntos malos tratos a mayores, una cifra que supone 194 casos menos que en 2009.
Del total de denuncias recibidas en 2010, un 64% las realizaron personas que prefirieron guardar el anonimato, un 8% fueron hechas por personas sin parentesco con la víctima, el 16% familiares y el 12% restante fueron las propias personas mayores afectadas, según ha informado hoy la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social.
Por provincias, de las 1.059 denuncias recibidas, 406 procedían de Sevilla, 151 de Cádiz, 119 de Córdoba, 110 de Málaga, 106 de Granada, 58 de Jaén, 57 de Almería y 52 de Huelva.
En cuanto al origen de las denuncias formuladas en el 900 858 381, destacan las situaciones de negligencia o abandono en el domicilio de la persona mayor (538) y los malos tratos físicos o psicológicos (371).
A ello hay que sumar las causadas por una falta de atención o situaciones de maltrato en instituciones privadas (68), mientras que el 66% de las llamadas realizadas a este teléfono el año pasado fueron efectuadas por mujeres.
Por su parte, los meses con un mayor número de consultas fueron marzo y septiembre, en los que se registró una media de 448.

La víctima

El perfil de la persona mayor que se encuentra en riesgo de maltrato es el de una mujer viuda, con alrededor de 75 años, con alguna enfermedad crónica o demencia (senil, Alzheimer o Parkinson), que depende de su cuidador y que, en la mayoría de los casos, padece aislamiento social.
En cuanto al perfil del presunto maltratador, suele ser familiar de la persona mayor, depende económicamente de la víctima, tiene antecedentes de violencia doméstica y sufre una drogodependencia.
Este servicio que ofrece la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social se facilita de manera directa y personalizada sin interrupción los 365 días al año.
Desde su implantación, en el año 1999, ha registrado 19.933 llamadas, de las cuales 5.222 han sido denuncias de presuntos malos tratos a personas mayores.
Las medidas requeridas para atender cada caso se canalizan a través de las Delegaciones Provinciales de la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social, con la intervención de los servicios sociales comunitarios, la inspección de servicios sociales o de la fiscalía, dependiendo de la gravedad de la denuncia.
El 12% de las denuncias registradas en el año 2010 se corresponden a esta última situación, debido a la necesidad que había de una actuación inmediata.

sábado, 11 de diciembre de 2010

El maltrato hacia los ancianos

El maltrato hacia los ancianos es producto de una deformación en nuestra cultura, que siente que lo viejo es inservible e inútil. De una u otra manera los viejos son sentidos como estorbos, y como una carga que se debe llevar a cuestas, además de la familia que hay que sostener.
Por ello son generalmente abandonados, segregados y enviados a otros lugares :casa de reposo, si hay presupuesto, a la casa de otros parientes o simplemente se los abandona y deja solos , en un momento en que requieren de apoyo y asistencia por parte de los más jóvenes. Por eso no es de extrañar que el tipo más frecuente de maltrato sea el abandono y la falta de cuidados.
Otro de los abusos frecuentes es el abuso financiero que consiste en adueñarse de los dineros de los adultos mayores y de sus bienes, sin su autorización o aprovechándose de la falta de capacidad de ellos para hacerse cargo de estos bienes. Muchos adultos mayores están tan deteriorados en su inteligencia y memoria que aceptan que sus parientes o hijos manejen sus cosas, y generalmente éstos tienden a sacar provecho para sí mismos sin considerar a los ancianos en estos planes.
La agresión psicológica y física se da fundamentalmente en personas que estando a cargo del cuidado de los ancianos, se ven recargadas de trabajo con ellos por que día a día pierden la capacidad de valerse por sí mismos, y a la vez son difíciles y "mañosos" con las personas que deben cuidarlos. Estas agresiones son similares a las de los padres hacia los niños, siendo solo una forma de descarga de la rabia. La mayor parte de los abuelos, no entienden por qué se los agrede, o ni siquiera lo recuerdan después, por ello no pueden ser consideradas una forma de "hacerlos entender".
Frecuentemente los agresores tienden a estar muy sobrecargados con las otras tareas (ser madre, dueña de casa, buen proveedor económico o buen esposo(a)) y el tener que hacerse cargo además de un viejo que se pone difícil o ni es capaz de comunicarse o escucharlos, es la gota que rebalsa el vaso y los hace explotar.
Aunque muchos de los ancianos que viven maltrato están tan deteriorados por la edad, que a veces ni recuerdan haber sido maltratados, los que están en mejore condiciones terminan por deprimirse y deteriorase en los aspectos en los que antes estaban bien.
El efecto más frecuente del maltrato de los ancianos es la depresión y la baja de las defensas, trayendo con ello más enfermedades, envejecimiento más rápido y el deseo de morir. Un anciano deprimido tiende a morirse más rápido. Al dolor de sentirse día a día más viejo e inútil en muchos aspectos físicos, los ancianos maltratados deben agregar la pena de sentirse un estorbo al cual a nadie le importa o más bien desearían borrar. Esto es motivo de gran pena que no pueden sacar ni expresarla por que serían más rechazados aún. Así se van deprimiendo y enfermando paulatinamente, perdiendo el interés por vivir.
La violencia hacia los ancianos es casi un fenómeno invisible ya que los adultos mayores son incapaces de denunciar los abusos, ya que al miedo y la depresión se le suma la incapacidad de moverse por si mismo y pedir ayuda a otras personas que pudieran creerles y hacerles de apoyo para una denuncia.
A nivel de la ley no existe una ley especial para el tema y se usa la ley de violencia intrafamiliar y sus mecanismos de protección una vez que alguien haya hecho la denuncia de violencia hacia un anciano. En este aspecto es necesario que la comunidad despierte en este aspecto y se sensibilice frente a la necesidad de los abuelos, de recibir apoyo y de orientar alas familias de éstos a no abusar de ellos. Cambios profundos no son posibles de la noche a la mañana, pero el brindar una mano amiga y escuchar a los ancianos que están abandonados o son maltratados por sus familiares, es un apoyo real que todos podríamos dar. Tal vez podríamos ayudar a que un abuelo viva un tiempo más en mejores condiciones psicológicas y por ello con una mejor salud física y mental.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

La voz del silencio

Según la OMS,entre un 4% y un 6% de los ancianos viven en situación de violencia doméstica o institucional,y de ellos el 80% residen en países desarrollados.
La población de edad avanzada mayor está aumentando a nive mundial y en particular en España donde se prevé que para el año 2050 más del 30% de los residentes superen la edad de 65 años,por lo que el potencial riesgo de maltrato aumenta y por ello es fundamental la intervención activa y el compromiso de todos para prevenirlo.
http://www.youtube.com/watch?v=rJ113cozNxc